Quería un amor egoísta , esconderlo, retenerlo, no decirlo, no mostrarte lo que soy.
Tenia celos que mis palabras te recuerden otras caras, otras almas, a decir algo usado, a revivir tu pasado.
Pretendí darte algo nuevo, algún sinónimo de amor, de pasión, cambiar la forma de besar tu corazón, escribirte diferente, entrar en tu alma sutilmente, hacer trampa y de pronto veas que mi alma esta pegada a tu alma y a pesar de las distancias, despierte cada día este amor, ahí en tu cama.
Pero no, mis planes no se concretan, llegaste violenta, rompiste mis esquemas, aceleraste la sangre en mis venas y ahora te grito que no valía la pena esperar a que sepas que, te amo a mi manera.
Espera
Toda la noche le esperó, con el corazón prensado en los durmientes, en el sobresalto que vendrá a ser la memoria. Los silbatos estriaban la madrugada, entre la neblina él y el cansancio de los extranjeros. Nunca volví. Suspendido en el brillo de los ojos, quieto desde la estación de San Bernardo, observo los trenes que llegaban, de donde nunca partió mi regreso.
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