A menudo un hombre tiene la necesidad de estar solo, y una mujer también tiene esta necesidad; y si se quieren, están celosos de constatar este sentimiento mutuo; pero puedo decir con toda sinceridad que esto no nos había pasado nunca. Cuando estábamos juntos nos sentíamos solos, pero solos en relación a los demás. A menudo me había sentido sola estando con otras personas, y así es como uno se siente más solo; pero nosotros dos nunca nos sentíamos solos, y nunca teníamos miedo estando juntos.
Espera
Toda la noche le esperó, con el corazón prensado en los durmientes, en el sobresalto que vendrá a ser la memoria. Los silbatos estriaban la madrugada, entre la neblina él y el cansancio de los extranjeros. Nunca volví. Suspendido en el brillo de los ojos, quieto desde la estación de San Bernardo, observo los trenes que llegaban, de donde nunca partió mi regreso.
Comentarios
Publicar un comentario