La gente no lo puede entender. No estamos saliendo. No somos solo conocidos. No somos solo nombres.
Somos amigos y amantes, salsa y fideos, ketchup y mayonesa, hoja y arte. No necesitamos explicarnos, especialmente porque no sabemos todo lo que somos como para decirle a los demás. Todo lo que sabemos es que somos almas gemelas, hechas una para la otra.
Espera
Toda la noche le esperó, con el corazón prensado en los durmientes, en el sobresalto que vendrá a ser la memoria. Los silbatos estriaban la madrugada, entre la neblina él y el cansancio de los extranjeros. Nunca volví. Suspendido en el brillo de los ojos, quieto desde la estación de San Bernardo, observo los trenes que llegaban, de donde nunca partió mi regreso.
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