Al lector se le llenaron de pronto los ojos de lágrimas, y una voz cariñosa le susurró al oído:
- ¿Por qué lloras, si todo en ese libro es de mentira?
Y él respondió:- Lo sé; pero lo que yo siento es de verdad.
si llenas todos tus vasos con la misma cantidad de agua, alguno de ellos terminará rebalsando.
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