Parecía que estaban a punto de caerse, pero no: cuando ella tropezaba, la sostenía él; cuando él se bamboleaba, lo enderezaba ella. A dúo andaban, bien agarraditos el uno del otro, pegados el uno al otro en los vaivenes del mundo.
si llenas todos tus vasos con la misma cantidad de agua, alguno de ellos terminará rebalsando.
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