Yo sé que siempre puedo contar con él pase lo que pase, puedo asegurar, sin titubear ni un minuto, que me amará siempre y yo, sin dudas, puedo asegurar que le amaré de vuelta.
Espera
Toda la noche le esperó, con el corazón prensado en los durmientes, en el sobresalto que vendrá a ser la memoria. Los silbatos estriaban la madrugada, entre la neblina él y el cansancio de los extranjeros. Nunca volví. Suspendido en el brillo de los ojos, quieto desde la estación de San Bernardo, observo los trenes que llegaban, de donde nunca partió mi regreso.
Comentarios
Publicar un comentario