Me gustaría darte las gracias por todo lo que has hecho por mi, grandes momentos que recuerdo como si fueran ayer, y que son auténticos tesoros, pues no dudo en acudir a ellos en los momentos más oscuros, en los cuales consiguen que dibuje una sonrisa en mi rostro.
Te has mantenido a mi lado, sin condiciones, por eso quiero devolverte el favor, entregarte amor y amistad eterna, un amor que te acompañe hacia donde quiera que vayas, pues lo mereces con creces, me siento muy orgullosa de poder entregártelo para hacerte feliz y verte sonreír.
Nunca cambies, pues eres una de esas personas auténticas que hacen del mundo un lugar mejor.
Espera
Toda la noche le esperó, con el corazón prensado en los durmientes, en el sobresalto que vendrá a ser la memoria. Los silbatos estriaban la madrugada, entre la neblina él y el cansancio de los extranjeros. Nunca volví. Suspendido en el brillo de los ojos, quieto desde la estación de San Bernardo, observo los trenes que llegaban, de donde nunca partió mi regreso.
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