Me gusta tomar nuestras fotografías con mi celular no solo por elegir la mejor sino por algo más importante.
Las guardo y las miro cuando me siento sola.
Cuando mi autoestima baja, las miro y recuerdo que ese chico allí, me encuentra la más bonita de todas.
Veo que, ese chico de la fotografía tomada con mi celular, me hace sentir su amor.
Me sonríe, me besa, me mima y yo lo capturo en una imagen.
Nos veamos bien o no, mi celular logró captar el amor.
y está allí siempre, para volvérmelo a recordar.
Espera
Toda la noche le esperó, con el corazón prensado en los durmientes, en el sobresalto que vendrá a ser la memoria. Los silbatos estriaban la madrugada, entre la neblina él y el cansancio de los extranjeros. Nunca volví. Suspendido en el brillo de los ojos, quieto desde la estación de San Bernardo, observo los trenes que llegaban, de donde nunca partió mi regreso.
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