Tiene el poder de hacerme desear no ser otra persona; si fuera alguien más, si fuera diferente, más alta o más guapa, si fuera más inteligente o tuviera una nacionalidad diferente, si fuera cualquier otra cosa no estaría aquí frente a él disfrutando su compañía ni su conversación. Hoy quiero ser yo y nadie más.
Espera
Toda la noche le esperó, con el corazón prensado en los durmientes, en el sobresalto que vendrá a ser la memoria. Los silbatos estriaban la madrugada, entre la neblina él y el cansancio de los extranjeros. Nunca volví. Suspendido en el brillo de los ojos, quieto desde la estación de San Bernardo, observo los trenes que llegaban, de donde nunca partió mi regreso.
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