La mirada correcta, el enfoque perfecto, la sincronía entre alma y cuerpo, los sentimientos entrelazados, las sensaciones a flor de piel, el aire en su nivel, la emoción en su esplendor y la vida en el movimiento correcto... Feliz, Realmente Feliz.
Espera
Toda la noche le esperó, con el corazón prensado en los durmientes, en el sobresalto que vendrá a ser la memoria. Los silbatos estriaban la madrugada, entre la neblina él y el cansancio de los extranjeros. Nunca volví. Suspendido en el brillo de los ojos, quieto desde la estación de San Bernardo, observo los trenes que llegaban, de donde nunca partió mi regreso.
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