Entonces, cada vez que me sentí sola por el tiempo y días de trabajo suyo que nos separan, recordé que no existe peor distancia que aquella que separa dos almas, y que nuestras almas, amor mío, nacieron juntas.
si llenas todos tus vasos con la misma cantidad de agua, alguno de ellos terminará rebalsando.
Comentarios
Publicar un comentario