¿Qué se siente saber que aún si te arreglas y te maquillas para lucir bonita nunca lo serás?
— Me dijo Francisca, sin siquiera tartamudear.
Me miré al espejo, tenía unos grandes ojos, con una nariz torcida adornada con un muy pequeño lunar, un gesto de vergüenza en la boca, un rostro totalmente desequilibrado que ansía cambiar, un cuerpo rechonchito que se tapaba bajo una enorme camiseta, respiré profundo, cerré los ojos y volví a mirar.
¿Sabe que vi?
Vi una mujer que ha pasado por muchísimas cosas y que ha sabido salir adelante.
Vi una chica que, a pesar de su timidez, le gusta interactuar con gente y le gusta explayar arte en sus momentos a solas.
Vi a alguien que desde los 10 años que ha querido hacerse una rinoplastia, sabiéndose fea, pero a pesar de eso, se ha mantenido dándose ánimo a pesar de querer cambiar tanto.
Vi a alguien que le cuesta encontrar lo malo en la gente.
Vi a alguien que había superado golpes de quien supuestamente la amaba.
Vi a alguien que aprendió a estar sola.
Vi a alguien que ha caminado mucho, sin necesidad de llegar a un campo grande laboral.
Vi a alguien que conoció el amor, aunque sea a sus 24 años.
Vi a alguien que, a pesar de ser muy niña, si aprendió mucho en el camino.
Vi a alguien, con ganas de vivir, de crecer y dar amor.
Vi a alguien capaz de muchísimas cosas.
Mi corazón se detuvo.
Al fin, a mis casi 26 años, pude ver al espejo... y ver a alguien.
Chicos: Aprendan a tomar
Dejémonos de estupideces y alcemos las manos en un hito que pocas veces podremos repetir quienes nos sentimos bien en estos días de juerga. Parece obsoleto, pero despertar un 19 de septiembre a las 10 de la mañana sin caña es gracias única y exclusivamente a los secretos de los sabios, como tomar harta limonada para afirmar el estómago y 2 litros de rica agua de la llave antes de acostarse para despertar sin quejarse tanto. Obviamente, no hay que dedicarse solo a beber, también hay que picotear un poco antes. Aunque no sé por qué cuando ustedes lean esto ya habrán resucitado de una caña espantosa, no sin antes prometer a Dios y la Virgen que nunca más tomarán y ahora sí que sí empieza la dieta. Pude darle el secreto el 16 o el 17. ¿Porqué no lo hice? Los quería ver sufrir (una risa malévola sale de mi alma) Debe ser genial ser una aceituna nadando en ¿whisky?, ¿martini?, ¿con qué sirven la aceituna?. Debe ser genial nadar en licor, como esa canción de Aute, como ese sueño mojado que un...
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