Lo provoca todo en mí. Esa mezcla entre amor y deseo. Esas ganas de tomarle la mano y a la vez de no dejar de besarlo. Hay veces en que su ternura paraliza mi corazón y otras en las que sus miradas lo aceleran a mil por horas.
si llenas todos tus vasos con la misma cantidad de agua, alguno de ellos terminará rebalsando.
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