Y resumiendo, te quiero. Te quiero para envejecer contigo o lo que es mejor aún, para complicarnos la vida y salvarnos cuando creamos que no podemos más. Te quiero no solo en tus días de primavera, sino también en tus otoños e inviernos llenos de tormenta. Te quiero, para sujetarte de la mano y vayamos a conquistar el mundo. Te quiero, con o sin poesía, con o sin versos, pero jamás sin besos. Te quiero, hasta que la luna se ponga celosa de quererte tanto, hasta que el sol entre por la ventana y poder darte los buenos días a besos. En definitiva, no solo te quiero… A usted, le amo con toda el alma.
Espera
Toda la noche le esperó, con el corazón prensado en los durmientes, en el sobresalto que vendrá a ser la memoria. Los silbatos estriaban la madrugada, entre la neblina él y el cansancio de los extranjeros. Nunca volví. Suspendido en el brillo de los ojos, quieto desde la estación de San Bernardo, observo los trenes que llegaban, de donde nunca partió mi regreso.
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