Lo recuerdo como si fuese ayer.
Ella era hermosa.
Recuerdo haberme quedado mirándola por horas.
Me pedía sacarle mil fotos en su cámara digital.
Su rostro era de esos que no se olvidan.
La miré.
Muchos días la miré.
Soy bonita ¿No lo crees?
Yo asentía, sin poder mentir.
Era hermosa y siempre se lo dije.
Aunque no era necesario decírselo.
Ella ya lo sabía.
si llenas todos tus vasos con la misma cantidad de agua, alguno de ellos terminará rebalsando.
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