Ni siquiera todo el peso del pasado pudo con ella. Aún contra todo pronóstico siempre se levantaba y continuaba. Pero no todo era malo, tenía la firme esperanza de que los malos días no fueran tan malos del todo y no queda duda que sin ellos, jamás sería la mujer que es hoy.
si llenas todos tus vasos con la misma cantidad de agua, alguno de ellos terminará rebalsando.
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