No me olvides.
Como primer pedido, y ruego, que lanzó desde mi sentimiento y a pesar de la distancia. Segundo, que tu corazón sea libre, que camine lento pero firme.
Tercero, y no menos importante, es que recuerdes que hoy, mañana o cuando estes preparado, voy a estar para ti.
Para ti, como lo estoy ahora en mente y en alma.
No soy un fantasma, una pesadilla o una enfermedad.
No te busqué. No me buscaste. Aparecimos y acá estamos.
¿Corremos cada uno para su lado? No, juro que no quiero eso. ¿Queres correr tú? Hazlo, pero yo no me moveré del lugar para que cuando quieras me puedas ubicar con facilidad.
Con respecto al miedo, a ese enemigo que suele ubicarse en nuestras cabezas y nos dan batallas cruentas, puedo asociarme a tu ejército y a través de mis abrazos, de mi compañia y de mis ojos por sobre los tuyos, poder ayudarte a derrotarlo.
Y es que el olor de esa poesía que forma tu sonrisa después de dormir conmigo en mis sueños me obliga a estar, a decir presente. Mi cuerpo relajado después de tus masajes de pensamiento me piden que no tenga temor y que te haga sentir especial cada segundo.
Los besos que me brindan tus mensajes agitan incansablemente mi corazón.
La vida, dividida en pasado, presente y futuro, nos da esa ventaja.
Tu no fuiste para mi. Eres y serás.
Yo no dejé de ser para ti sino que soy o seré.
En el pasado no estuve; y tienes dos tiempos para decidir acercarte a mi.
Puedes hacerlo en el presente; puedo esperarte en el futuro.
Chicos: Aprendan a tomar
Dejémonos de estupideces y alcemos las manos en un hito que pocas veces podremos repetir quienes nos sentimos bien en estos días de juerga. Parece obsoleto, pero despertar un 19 de septiembre a las 10 de la mañana sin caña es gracias única y exclusivamente a los secretos de los sabios, como tomar harta limonada para afirmar el estómago y 2 litros de rica agua de la llave antes de acostarse para despertar sin quejarse tanto. Obviamente, no hay que dedicarse solo a beber, también hay que picotear un poco antes. Aunque no sé por qué cuando ustedes lean esto ya habrán resucitado de una caña espantosa, no sin antes prometer a Dios y la Virgen que nunca más tomarán y ahora sí que sí empieza la dieta. Pude darle el secreto el 16 o el 17. ¿Porqué no lo hice? Los quería ver sufrir (una risa malévola sale de mi alma) Debe ser genial ser una aceituna nadando en ¿whisky?, ¿martini?, ¿con qué sirven la aceituna?. Debe ser genial nadar en licor, como esa canción de Aute, como ese sueño mojado que un...
Comentarios
Publicar un comentario