El tiempo de verdad es relativo. Puedes sentir una conexión con una persona al poco tiempo de conocerla y pueden pasar años conociendo a alguien y nunca sentir nada. El tiempo y el corazón no van de la mano.
Espera
Toda la noche le esperó, con el corazón prensado en los durmientes, en el sobresalto que vendrá a ser la memoria. Los silbatos estriaban la madrugada, entre la neblina él y el cansancio de los extranjeros. Nunca volví. Suspendido en el brillo de los ojos, quieto desde la estación de San Bernardo, observo los trenes que llegaban, de donde nunca partió mi regreso.
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