Me gusta pensar que hay alguien destinado para mi. Alguien que no deje de pensarme. Alguien que le de miedo perderme. Que me extrañe aunque me tenga. Que me cuide, que se preocupe por mi. Que siempre me elija incluso cuando yo no esté presente y tenga una mejor opción en frente. Que se acuerde de los pequeños detalles que me gustan. Alguien que me admire. Alguien que se sienta orgulloso de estar conmigo y que me ame con todo su corazón.
Espera
Toda la noche le esperó, con el corazón prensado en los durmientes, en el sobresalto que vendrá a ser la memoria. Los silbatos estriaban la madrugada, entre la neblina él y el cansancio de los extranjeros. Nunca volví. Suspendido en el brillo de los ojos, quieto desde la estación de San Bernardo, observo los trenes que llegaban, de donde nunca partió mi regreso.
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