El alma es la que escribe, no yo.
No la juzgue.
Le agrada jugar a la sabiduría.
Pero muchas veces, también suele equivocarse.
Y yo, junto con ella.
Le agrada jugar a la sabiduría.
Pero muchas veces, también suele equivocarse.
Y yo, junto con ella.
Comentarios
Publicar un comentario