Con el mundo debo ser una mujer a todas horas, lo bonito de llegar a casa o a sus brazos, es poder permitirme volver a ser una niña otra vez, sin temor a ser juzgada por nada ni por nadie.
si llenas todos tus vasos con la misma cantidad de agua, alguno de ellos terminará rebalsando.
Comentarios
Publicar un comentario