Después de tantas caídas aprendí muchísimas cosas, cosas que pensé que ya conocía, cosas que alguna vez dije “no me importan”, y que me di cuenta que las necesito en mi vida. Cambié en muchos aspectos, para bien y para mal, pero aprendí a poner todo sobre una balanza y elegir lo que más me convenía. Busque amor, encontré amor, perdí amor, y ahora me doy cuenta, aprendí que lo demás es secundario. Aprendí que los amigos SI se cuentan con una mano y SI te sobran dedos. Aprendí a amar la vida, cada pequeña cosa y situación que habita en ella.
Chicos: Aprendan a tomar
Dejémonos de estupideces y alcemos las manos en un hito que pocas veces podremos repetir quienes nos sentimos bien en estos días de juerga. Parece obsoleto, pero despertar un 19 de septiembre a las 10 de la mañana sin caña es gracias única y exclusivamente a los secretos de los sabios, como tomar harta limonada para afirmar el estómago y 2 litros de rica agua de la llave antes de acostarse para despertar sin quejarse tanto. Obviamente, no hay que dedicarse solo a beber, también hay que picotear un poco antes. Aunque no sé por qué cuando ustedes lean esto ya habrán resucitado de una caña espantosa, no sin antes prometer a Dios y la Virgen que nunca más tomarán y ahora sí que sí empieza la dieta. Pude darle el secreto el 16 o el 17. ¿Porqué no lo hice? Los quería ver sufrir (una risa malévola sale de mi alma) Debe ser genial ser una aceituna nadando en ¿whisky?, ¿martini?, ¿con qué sirven la aceituna?. Debe ser genial nadar en licor, como esa canción de Aute, como ese sueño mojado que un...
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