Gracias a Dios por la gente que me rodea, por las cosas que tengo y también por las que no tengo, por todo lo bueno que me pasa y todo lo malo que no, por estar aquí sin nada tan grave o imposible de solucionar.
si llenas todos tus vasos con la misma cantidad de agua, alguno de ellos terminará rebalsando.
Comentarios
Publicar un comentario