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Me gusta hacer sentir bien a las personas, porque a mi me gustaría que me hicieran sentir así también.
Le dije: "Soy tuya, hazme lo que quieras’. Y me hizo feliz.
Muchos vendrán tratando de detenerte, hasta tú mismo trataras de detenerte en cierto punto de tu vida. No lo hagas, sigue adelante, sigue sonriendo, sigue brillando y no dejes que nada ni nadie te quite la vida que quieres. Las cosas buenas toman su tiempo y, lo creas o no, todo estará bien.
Tal vez la misión que me ha tocado en esta vida es hacerle entender a la gente que ser feliz es su opción. Que las cosas no son tan malas como parecen, que todo se debería de ver de un lado más positivo, que no por que no pase en este momento significa que no va a pasar nunca. Tal vez y estoy aquí para encaminar a la gente que se salió de su camino, para regalarles una sonrisa que pueda cambiar su vida o tal vez regalarles un minuto de mi tiempo para escuchar su historia. No se si esta sea o no sea mi misión, pero no quiero dejar de hacer algo por los demás, pues cuando estoy haciendo algo por alguien más me siento feliz, tranquila y realizada.
¿Y si te invito a un café así como en las películas? Tú, yo, por mucho tiempo. Hay dos sillones rojos, uno para ti y otro para mi. Dos tacitas de café infinitas, como el universo que podemos crear, una para ti y otra para mi. Otra, para la familia. ¿Y si te digo que la primera vez qué te vi te llevaste algo mío? No se que fue. Tomaste algo de mi. Un pedacito de mi alma, algo fue. Desde ese día no puedo dormir tranquila. Y es bonito pensar que tu risa iluminó mi tarde. Esa tarde y las que siguieron. ¿Y si te digo que me encantaría tenerte a mi lado? Así, juntitos los dos. Solamente así. Pero, ¿Qué tal si tú no me quieres? ¿Qué tal si no te gusta mi café?
Hoy es un día nuevo, no te des por vencido. No importa que haya pasado ayer, el hoy todavía no está escrito. Tienes la hoja y la pluma en tus manos ¿Qué estás esperando?
El amor no te debe de atar, no te debe de privar, no te debe de manipular, pues el amor es la libertad de querer estar con una persona por voluntad propia y quedarse con esa persona aún habiendo conocido sus defectos.